¿Que es la Ayahuasca?

La Ayahuasca es una medicina ancestral en forma de brebaje, elaborado con dos plantas amazónicas: la liana ayahuasca (Banisteriopsis caapi), y hojas de chacruna (Diplopterys cabrerana).

La Ayahuasca, ha sido proporcionada desde hace más de 5000 años por los chamanes del Amazonas como una medicina sagrada para la mente, el cuerpo y el espíritu.

Los que se acercan a la experiencia de la Ayahuasca, se pueden identificar en 4 grupos principales:

Aquellos que buscan la salud física, ya sea por padecer un proceso de enfermedad o porque buscan liberarse de los medicamentos alópatas.

Aquellos que buscan respuestas a incógnitas mentales, existenciales, crisis de fé, conflictos de consciencia o crisis filosóficas. Dudas sobre Dios y el individuo, conocimiento de sí mismo, expansión de la consciencia más allá de la razón científica.

Aquellos que buscan sanar procesos de pérdida, duelo o decepción. Liberarse del dolor emocional, encontrar un nuevo sentido a su vida, restablecer la integridad del ser después de una relación tóxica, destructiva o violenta. Alejarse del suicidio, romper ciclos ancestrales destructivos, encontrar la felicidad a través de la autocompasión y volver a amarse.

Aquellos que buscan una posibilidad espiritual de desintoxicación y solución a sus drogadicciones. Encontrar el origen de la adicción y una nueva visión de vida al tomar conciencia del daño a sí mismos y la nueva posibilidad de vida.

Aquellos siconautas que buscan experimentar distintos estados de consciencia a través de distintas sustancias y plantas.

La composición química de la Ayahuasca.

El agente activo de la ayahuasca, el DMT, está estrechamente relacionado con alteraciones en los receptores de algunos neurotransmisores, específicamente, en sus patrones de captación. La monoaminooxidasa es un regulador de neurotransmisores, como la serotonina y la dopamina en nuestro sistema nervioso. El primer estudio sobre la composición química de la liana ayahuasca lo llevo a cabo un químico colombiano en 1923, Fisher Cárdenas, quién aisló un alcaloide al que llamó telepatina, los principales alcaloides presentes en la bebida son la: Harmina, la armalina, la tetrahidrarmina y el DMT- dimetiltriptamina. La harmalina y otras carbolinas relacionadas con inhibidoras de la MAO, es decir, inhiben el efecto de las enzimas monoaminooxidasa, que destruyen en la digestión el otro principio activo presente siempre en la ayahusca: DMT (Dimetiltriptamina). Las triptaminas no son psicoactivas por vía oral, solo experimentamos efectos en combinación con IMAOs. Si solo bebiésemos y comiésemos las hojas de chacruna que contienen DMT, las enzimas del estómago la destruirían inmediatamente sin experimentar el más mínimo efecto, por lo que gracias al IMAO presente en la liana, que actúa como un potenciador, absorbemos el DMT. La planta Psichotria viridis, chacruna, contiene DMT como alcaloide mayoritario que también produce de forma natural nuestro cuerpo. Existen muchas investigaciones científicas sobre la química de la Ayahuasca y sus efectos fisiológicos, pudiendo afirmar lo siguiente: la toxicidad es nula; el consumo dentro de un contexto controlado carece de efectos secundarios y no genera adicción, siendo uno de sus usos precisamente el tratamiento de las dependencias en la desintoxicación de toxicomanías. Aun cuando la Ayahuasca contiene un componente enteogénico (DMT), la Ayahuasca no puede ser considerada una droga. La cantidad de DMT que contiene cada dosis de ayahuasca varía de un pueblo a otro, pero extrañamente sobrepasa los 25mg por dosis ó 0’53mg/por un ml que es la concentración hallada en la ayahuasca usada por los modernos estudios de farmacología realizados en España. Una sustancia que contiene dimetiltriptamina (DMT) para ser considerada droga debe contener al menos un 2% en el caso de la Ayahuasca, esa cifra es 0,02%, 100 veces menor que la tasa mínima requerida para ser etiquetada como droga. Su consumo nunca se da fuera de contexto ritual de características sagradas, espirituales y terapéuticas; se produce una profunda introspección que revela vivencias agradables o reprimidas, por lo que el uso lúdico, recreativo o la dependencia es improbable o inapropiado.

La Ayahuasca potencia las habilidades de la glándula pineal, la cual está estrechamente relacionada con las experiencias espirituales, místicas o religiosas.

La chacruna es una de las mayores fuentes vegetales conocidas de N-N Dimetiltriptamina (DMT), químico producido naturalmente en nuestro cerebro por la glándula pineal, que genera los sueños en la fase REM.

Al beber Ayahuasca, experimentamos sueños, pero despiertos, lúcidos, con plena conciencia del contenido de las imágenes y de los contenidos emocionales que las tiñen.

Accedes a la infinita información que contiene nuestro subconsciente o mundo espiritual. La Ayahuasca coloca al cerebro en estados ampliados de vibración trabajando de forma óptima y así alcanzamos estados elevados de conciencia.

La Ayahuasca NO es una droga, NO crea dependencia, NO provoca estados de Alucinación desequilibrados, ni existe pérdida de conciencia, por el contrario, el sentimiento es total control, mayor lucidez mental y control del cuerpo. Lo que hace es derrumbar los filtros de la percepción que normalmente tenemos activados, abrimos “las cortinas de la mente”.

Luego de la ingestión de la Ayahuasca, la conciencia se altera, cambiando las ondas cerebrales.

Normalmente ocurre una reducción de la frecuencia respiratoria, disminución del metabolismo, de la presión sanguínea, cambio en el pH, etc. y con ella aumenta la sensibilidad auditiva, olfativa, de la visión y el tacto. En este nivel de capacidad paranormal, aflora espontáneamente despertando las neuronas, aumentando la capacidad intelectual y creativa. El resultado es la pacificación gradual de la personalidad y de la mente, disminuyendo la ansiedad y el miedo, equilibrando el sistema nervioso- razón y emoción- permitiendo de esta forma que el cerero pase gradualmente a estados Beta (actividad normal) hacia ondas Alfa (relajación) y llegando a los profundos estados Theta, donde ocurren las experiencias de éxtasis místico y espiritual.

Estas experiencias generalmente se asocian a insights personales, con salud óptima, idealizaciones intelectuales, reacciones afectivas y experiencias espirituales y místicas profundas.

Diversos estudios realizados por las entidades que comparten la ayahuasca certifican que los usuarios se vuelven personas equilibradas, con salud óptima y memoria, que posee facilidad de aprendizaje, mayor paz de espíritu, un profundo respeto por la naturaleza y buscan de forma equilibrada promover la paz y la armonía. También se observan alteraciones de los parámetros básicos de la experiencia- identidad personal, conexión con el mundo exterior, temporalidad y los sentimientos de significación. En el pasado y hasta hoy la ayahuasca es uno de los pilares centrales de varias culturas tribales de la amazonia. La Ayahuasca nos ofrece la posibilidad de aceptar a nuestro mundo subconsciente o inconsciente, desvelado y descubriendo el misterio de conocernos nosotros mismos. Esta apertura equivale a una nueva dimensión de conciencia. Nos permite vivir una gran empatía, una completa comunicación con la totalidad y además nos permite ver dentro de nosotros mismos con la finísima agudización de nuestras facultades, es decir, entrar al estado de Clarividencia.

La composición química de la Ayahuasca, el agente activo de la ayahuasca, el DMT, está estrechamente relacionado con alteraciones en los receptores de algunos neurotransmisores, específicamente, en sus patrones de captación. La monoaminooxidasa es un regulador de neurotransmisores, como la serotonina y la dopamina en nuestro sistema nervioso. El primer estudio sobre la composición química de la liana ayahuasca lo llevo a cabo un químico colombiano en 1923, Fisher Cárdenas, quién aisló un alcaloide al que llamó telepatina, los principales alcaloides presentes en la bebida son la: Harmina, la armalina, la tetrahidrarmina y el DMT- dimetiltriptamina. La harmalina y otras carbolinas relacionadas con inhibidoras de la MAO, es decir, inhiben el efecto de las enzimas monoaminooxidasa, que destruyen en la digestión el otro principio activo presente siempre en la ayahusca: DMT (Dimetiltriptamina). Las triptaminas no son psicoactivas por vía oral, solo experimentamos efectos en combinación con IMAOs. Si solo bebiésemos y comiésemos las hojas de chacruna que contienen DMT, las enzimas del estómago la destruirían inmediatamente sin experimentar el más mínimo efecto, por lo que gracias al IMAO presente en la liana, que actúa como un potenciador, absorbemos el DMT. La planta Psichotria viridis, chacruna, contiene DMT como alcaloide mayoritario que también produce de forma natural nuestro cuerpo. Existen muchas investigaciones científicas sobre la química de la Ayahuasca y sus efectos fisiológicos, pudiendo afirmar lo siguiente: la toxicidad es nula; el consumo dentro de un contexto controlado carece de efectos secundarios y no genera adicción, siendo uno de sus usos precisamente el tratamiento de las dependencias en la desintoxicación de toxicomanías. Aun cuando la Ayahuasca contiene un componente enteogénico (DMT), la Ayahuasca no puede ser considerada una droga. La cantidad de DMT que contiene cada dosis de ayahuasca varía de un pueblo a otro, pero extrañamente sobrepasa los 25mg por dosis ó 0’53mg/por un ml que es la concentración hallada en la ayahuasca usada por los modernos estudios de farmacología realizados en España. Una sustancia que contiene dimetiltriptamina (DMT) para ser considerada droga debe contener al menos un 2% en el caso de la Ayahuasca, esa cifra es 0,02%, 100 veces menor que la tasa mínima requerida para ser etiquetada como droga. Su consumo nunca se da fuera de contexto ritual de características sagradas, espirituales y terapéuticas; se produce una profunda introspección que revela vivencias agradables o reprimidas, por lo que el uso lúdico, recreativo o la dependencia es improbable o inapropiado.