La verdad ya está dentro de cada uno. (Los testimonios del Jaguar Negro)

El 13 de febrero del 2016 tuve una experiencia que hasta este momento ha sido de las más trascendentes en mi vida: mi segunda toma de ayahuasca. He necesitado un año para tener la fuerza de compartir con ustedes el mensaje que se me dio tal y como la ayahuasca me lo pidió, pero nunca es tarde así que aquí va…

Aclaro que no vi ni escuche nada, todo lo que ahora les contare lo sentí, pero de una manera consciente, es difícil expresarlo con palabras pero tengo la certeza que fue real y verdadero…

Me dijo que la verdadera trinidad está adentro de nosotros, se forma con el cuerpo cuántico, el cuerpo físico y el niño interior (algo así como espíritu, cuerpo y alma) que eso del padre, hijo y espíritu santo ha sido un engaño porque están fuera de ti y no hay nada afuera porque todo está adentro de nosotros. Y que la manera de activar esa conexión es invocando YO SOY YO.
También me dijo que en cada toma tuviéramos la certeza de que cada quien recibe lo que necesita, no lo que quiere.
Que en nuestra vida diaria no debemos dejar las cosas a la voluntad de alguien más sino que debemos hacer todo nuestro esfuerzo y si resulta es porque te tocaba si no es porque aun no te tocaba y punto, así de simple.
Que no dudemos que TODO ES PERFECTO así tal cual es.

Me dijo que necesitaba conocer a nuestro manipulador y desenmascararlo, por lo tanto lo más fuerte de la experiencia fue mi encuentro con él, no pude verlo pero podía sentirlo y la lucha con él fue fuerte, cada vez que venía a mi me hacía temblar los huesos, me provocaba unos escalofríos horribles. Le pedí que se mostrara pero solo sentía su burla e imágenes grotescas venían a mí.
Le pregunte quien era y me dijo que es quien tiene dominado este mundo, que “el yo soy él que soy” es un juego de palabras y lo representa a él, quien esclaviza todo este universo. Que todo lo que pasa aquí es bajo su consentimiento. Que no hay buenos ni malos, él lo es todo, que estamos engañados en esta dualidad y que solo somos alimento para él, que se alimenta de la energía de los buenos porque sin saber lo están adorando, que se alimenta de la energía de los malos porque están conscientes que lo están adornado y aunque obviamente él no quiere que sepamos quien es, no le afecta que esta información llegue a algunos porque también se alimenta de la lucha de quienes sabemos su identidad. En pocas palabras todos somos su alimento y todo está manipulado por él.

También pude sentir a mi enojo y me mostró que forma parte de nosotros y debemos amarlo y aceptarlo, que es parte natural de las emociones que forman este cuerpo físico y que no son ni buenas ni malas simplemente están ahí, pero el manipulador las ha utilizado para llegar a nosotros a través de ellas y cometer los actos más terribles e inimaginables, pero no somos nosotros quien lo hace es él a través de nuestras emociones, manipulándonos.

También sentí a la muerte, la abracé y hablé con ella, es una energía femenina como de una madre, amorosa y paciente que esta esperándonos con los brazos abiertos para liberarnos de este sistema y sobre todo de este manipulador que nos quiere tener aquí atrapados, pero como nosotros tenemos miedo de ella no podemos percibir su verdadera esencia y morimos ajenos a esta verdad y por lo tanto alejados de ella.

Con todo esto le pregunté a la madre ayahuasca que si todo eso que me mostraba era real o solo era producto de mis creencias, influenciada por todo lo que he estudiado y comprendido en estos últimos años, me pidió que me vaciara todas esas ideas, que inclinara mi cabeza y las sacara porque simplemente YO SOY YO y la verdad solo está adentro de mí.

Esa noche lloré mucho, eran lágrimas de liberación, de felicidad, de tristeza por darme cuenta de la manipulación en la que estamos. Le dije a la madre ayahuasca que estaba lista para trabajar con ella nuevamente pero me dijo que esa era mi última toma, que ya no iba a necesitar más tomas ni esa noche ni después y que cuando quisiera contactar con ella la buscara en mi interior porque mis células la recordaban, que no necesitaba tomar nada externo.

La madre ayahuasca me insistió que escribiera lo que me estaba mostrando, me dijo que todo esto yo ya lo sabía antes de venir aquí pero que lo olvidé y que lo necesito recordar siempre y también compartirlo…

“Recuerden la verdad ya está dentro de cada uno, solo necesitamos conectar con ella”

Raquel Torres