Ayahuasca ¿cara o costosa?

El puntiagudo tema del costo de las sesiones de Ayahuasca. La opinión del Jaguar Negro.

Vivimos la expansión de la Ayahuasca a través de la Madre Tierra. Quedó atrás la idea de recibir sus beneficios únicamente en la selva amazónica, y ahora llega más cerca de ti.

La toma del brebaje no es gratuita. Ni siquiera en la selva, ya que sus protectores y quienes la preparan, han encontrado una forma de obtener recursos económicos al compartirla y poder ayudar a sus familias de una forma digna. El conocimiento de los médicos tradicionales, su experiencia, icaros, guía y energía que obtienen de su relación con la planta sagrada, forman un vínculo que satisface el deseo de la planta de ser compartida y la satisfacción de las necesidades primarias de sus comunidades autóctonas.

Pero aún con el esfuerzo de los médicos tradicionales y sus familias para poder acercar la planta a quienes visitan la selva, resulta muy difícil para la mayoría de las personas costear un viaje hasta Perú (o Brasil, o Colombia) para recibir la medicina; y por ello, muchos protectores de la liana han decidido salir a otros países para llevar la medicina hasta donde sea necesario. Taitas, chamanes, médicos tradicionales, facilitadores, proveedores e intermediarios colaboran para este objetivo: «si no puedes ir a la Ayahuasca, la Ayahuasca llega hasta donde estés tú».

Traer Ayahuasca a México es algo complicado. Hay que pagar avión de ida y vuelta con meses de anticipación, transporte a las comunidades amazónicas donde se elabora, hoteles, comidas, viáticos… Y para organizar un encuentro en México se requiere logística, organización y personas que se dediquen tiempo completo a administrar nuestras redes sociales y la logística de todos los encuentros. Cuando vamos a compartir la medicina pagamos gasolina, casetas, hoteles, comidas, el lugar donde nos reciben para nuestra ceremonia, el temazcal y el chaman que corre el temazcal, los insumos que se utilizan durante la ceremonia, el desayuno que se sirve al otro día del encuentro… En fin, muchos gastos que no pueden salir de nuestros bolsillos.

Cuidamos cada uno de nuestros encuentros para que la experiencia sea inolvidable. El lugar, la limpia energética del lugar, la atención personalizada… pero sobre todo la pureza de la Ayahuasca, que es elaborada según los principios de la comunidad shipibo y el chaman (médico tradicional) que elaboró el brebaje con su energía y cantos (icaros). No te damos anahuasca (ayahuasca mexicana, hecha con tepezcohuite) como otros organizadores ni traemos personas que se dicen chamanes y no lo son.

Vivimos en un mundo capitalista. Todo lo anterior cuesta mucho dinero. No sólo la ayahuasca, sino todo lo que la rodea. Y aún así cuidamos que los precios sean lo más accesibles para que puedan acercarse más personas a su medicina. No hay comparación entre los 1800 a 2500 pesos que cuesta una ceremonia en tu localidad, al dinero que gastas si decides ir a la Amazonas a recibir la Ayahuasca.

Al final, el dinerito que se recibe de tus manos, una pequeña inversión para ti mism@, se queda repartido de una forma maravillosa. Llega hasta las familias de la comunidad shipibo en la selva, pueblo que se dedica principalmente a la pesca y la artesanía, llega hasta la familia de los temazcaleros, de los chamanes que nos acompañan, de los centros holísticos que nos reciben y así podemos garantizar su continuidad y progreso.

Todo lo anterior que sirva como testimonio de nuestro trabajo y no como queja. Que sirva para tranquilizar las mentes de quienes creen que lucramos con la abuela y entiendan que lo que cuesta es el servicio y la operación y no la planta. Al final, lo único que deseamos es mostrarte el maravilloso mundo que tienes en tu interior y compartir contigo el amor liquido.